COMPARATIVA DEL SISTEMA EDUCATIVO ALEMÁN CON EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL:
Para la comparativa, tendremos en cuenta algunos criterios y marcadores
distintos:
El primer criterio y uno de los más importantes a nuestro juicio, es la estabilidad política.
La ley básica educativa alemana data de 1949, con modificaciones puntuales,
pero manteniendo la organización y los principios básicos desde entonces. En
España, hemos vivido numerosos cambios de ley educativa y la tendencia parece
ser la misma: No hay consenso a nivel político, y la educación es una
herramienta política más, provocando cambios constantes, desconcierto e
inestabilidad en todas las instituciones educativas.
El segundo criterio es el de estabilidad
en el aula.
Los profesores alemanes de educación Primaria se encargan de todas las
materias del mismo grupo de alumnos durante todo el curso. Esto impide
duplicidades de criterio, cambios de estilo, metodológicos, mecánicas y
disciplinas de la clase, etc... Creemos que esto redunda en beneficio de los
alumnos.
El tercer criterio que tenemos en cuenta es la responsabilidad estatal en la educación.
Las cifras de alumnos acogidos en centros públicos en Alemania supera
notablemente el 90%. En España esa cifra es mucho más baja, permitiendo centros
educativos cuyos intereses son diferentes de unos a otros, con distintos planes
educativos y objetivos finales, sean económicos o ideológicos. Defendemos una
educación pública y universal de calidad, y un fuerte control del estado en las
enseñanzas que se aplican en los centros privados.
El cuarto criterio a destacar es el de la
futura orientación del alumno.
En Alemania, el paso a la educación secundaria se divide en 4 tipos de
colegios, que definirán el futuro profesional del alumno. Permitiendo a esa
temprana edad a los alumnos y a sus familias orientar la carrera académica del
niño hacia su futuro laboral de forma directa, programada y preparada,
liberando la enseñanza secundaria de alumnos desmotivados, ofreciéndoles formación
práctica y orientada directamente al mercado laboral. Su sistema prepara a los
alumnos para lo sociedad en la que van a desenvolverse, y les facilita las
herramientas para que al acabar su educación secundaria, estén listos para
desempeñar una profesión o continuar sus estudios superiores. En España no
existe esa división y esa visión de futuro para el alumno, ofreciéndose una
educación genérica, y una formación profesional poco práctica y aún escasamente
presente en el mercado laboral y con limitada o nula inserción laboral, debido
en parte al problema global de paro y especialmente, al paro juvenil.
CONCLUSIÓN / REFLEXIÓN
Consideramos envidiable el modelo educativo alemán, principalmente por su
valor universal y público, así como su función formativa en la carrera
profesional del alumno, un sistema cuya misión final es facilitar al alumno la
formación y los medios para desenvolverse en el mercado laboral. Echamos de
menos en nuestro país una mayor responsabilidad política hacia algo tan
importante, y una mayor inversión a todos los niveles de la sociedad en la
formación profesional y laboral de nuestros alumnos, actualmente abocados al
paro o a trabajos precarios.
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